Las dunas de arena más imponentes del estado de Veracruz lo esperan. Estas dunas ocupan el segundo lugar nacional en cuanto a altura se refiere, lo que las convierte en un espectacular atractivo natural.
Estas caprichosas bellezas naturales son esculpidas por el viento y el paso del tiempo, logrando así formas y paisajes de gran belleza.
Conózcalas y descubra por qué los amantes de los deportes extremos como: jeeperos, motociclistas, surfers de arena y parapentistas las visitan y dan rienda suelta a la aventura.
Su nombre significa "lugar de veinte" o "veinte", y fue uno de los asentamientos totonacos más importantes durante el periodo Posclásico. Su nombre es una palabra derivada del náhuatl, los orígenes del sitio se remontan al año 1200 d.C.
Cempoala fue el primer poblado de importancia visitado por Cortés en tierras mexicanas, donde fue hospedado por un señor al que llamó, por su extraordinaria corpulencia, el "Cacique gordo". El conjunto urbano de Cempoala incluye varios edificios y complejos arquitectónicos importantes.
Aquí, Cortés enfrentó con éxito a las fuerzas de Pánfilo de Narváez, consolidando de esta manera su liderazgo en la colonización del territorio mexicano.
El Sistema Amurallado IV es, sin duda, la parte más importante del sitio. Consta de una gran muralla almenada que circunda un área de 75,000 m² y fue el centro rector y administrativo de Cempoala. Aquí se encuentra el Templo Mayor, el Conjunto de las Chimeneas y la Gran Pirámide; otro edificio atractivo es el templo circular dedicado al dios Quetzalcóatl como dios del Viento.
En éste lugar existió un pueblo prehispánico denominado “Huitzilapa”. Aquí estuvo asentada la ciudad de Veracruz durante la mayor parte del siglo XVI, antes de establecerse de manera definitiva en su actual ubicación; de ahí que por mucho tiempo se conociera a este sitio como "Vera Cruz Vieja" y más tarde como “La Antigua”.
En 1519 el conquistador Hernán Cortés tomó de un templo de Huitzilapan, dos libros indígenas que remitió a España y que se han conservado con los nombres de Códice Vindobonesis y Códice Nuttall.
Ahí edificaron una pequeña población que, hacia 1574, un geógrafo de las Indias, Juan López de Velasco, describiría como un pueblo de 200 vecinos españoles y con más de 600 esclavos africanos para el trabajo de descarga. A través de La Antigua, que recibía la mercancía de los barcos que atracaban en San Juan de Ulúa, se realizó todo el tráfico mercantil entre la Nueva España y la península ibérica durante casi 75 años.
Sin embargo, al concluir el siglo XVI, la población perdería su importancia al trasladarse Veracruz al sitio donde originalmente Cortés fundó el primer ayuntamiento frente al islote de San Juan de Ulúa, al lugar casi abandonado se le llamo, a partir de entonces, La Antigua, para diferenciarlo de la Nueva Veracruz.
En 1924 se nombró a La Antigua cabecera del municipio, actualmente el sitio es un apacible poblado que se ubica a orillas del río de La Antigua. Cubierto por la espesa fronda de los árboles que crecen por todos los solares de la población, es un oasis de frescura en medio de la canícula tropical. Quizá el más interesante de los antiguos edificios que sobrevivieron es la llamada "Casa de Cortés", una edificación colonial destinada en realidad a funciones público-administrativas. Una bellísima ceiba que crece sobre los muros, abrazando las paredes y creciendo sobre las mismas, le da un rasgo particular a la añosa casona en ruinas. Otro edificio, éste bien conservado, es la ermita del Rosario, la cual en su sencillez refleja los primeros alientos evangélicos de las órdenes mendicantes del siglo XVI.
Este lugar está localizado en la carretera costera entre Cardel y Nautla, a poca distancia de donde Cortés estableciera materialmente la primera Villa Rica de Veracruz, constituida bá-sicamente por una fortaleza, iglesia y otras construcciones menores, frente al majestuoso e imponente Cerro de los Metates , en donde se estableció una ciudad que Bernal Díaz del Castillo menciona con el nombre de Quiahistlán.
El nombre del sitio es de origen náhuatl , se compone de "Quiahui", lluvia y "tlan", lugar; es decir Quiahuiztlán o Quiahuixtlan significa "El lugar de la lluvia". El sitio se encuentra sobre el Cerro de los Metates (referido también como Cerro Bernal), llamado así porque en él se han encontrado muchos pequeños metates enterrados, el ecosistema de la zona es sabana tropical, entre la vegetación existen cactus, arbustos y algunas plantas con propiedades medicinales como la quina (paludismo), guásima (diarrea), puan (sarampión), árnica, palo volador, palo verde, moral, chaca o palo mulato y flor de día. El Cerro de los Metates se encuentra en la llamada Faja de Totonacapan, que limitada al Norte por el Río Nautla y al Sur por el río Actopan.
Esta zona tuvo tres funciones. Fue ciudad con cerca de 16 mil habitantes; cementerio en el que se hallaron restos de 78 tumbas dispuestas en tres cementerios principales, y fortaleza, puesto que en todas las estribaciones del cerro se pueden observar muros defensivos de diversas dimensiones, hecho que causo admiración a las primeros hispanos, por ello la mencionan en sus relaciones.
Villa Rica, a 3 kilómetros de distancia de Emilio Carranza, es un sitio histórico donde vale la pena detenerse. En sus aguas, Hernán Cortés hundió las naves y en sus arenas construyó con sus propias manos la primera población de la Conquista.
Esta punta es una porción de tierra que se adentra en el mar y forma a su lado una pequeña ensenada de aguas quietas, casi sin oleaje, de un verde que transparenta en las partes bajas. Frente a la villa de pescadores se pueden practicar sin ningún riesgo todas las actividades acuáticas, desde la natación al buceo, y del canotaje al esquí acuático.
Si le apasionan las actividades submarinas, éste es el lugar ideal; se puede explorar su fondo en sitios como La Piedra, El Turrón, El Morrón, Los Muñecos, La Mancha y Punta Delgada, entre muchos otros farallones y arrecifes.
Otros atractivos para los visitantes son las colinas de arena que se forman junto a la playa y semejan un diminuto desierto a la orilla del mar.
En el lugar existe un par de tendajones a la orilla de la playa que de vez en cuando venden comida a los visitantes, pero no es un servicio regular.
Actualmente la zona está siendo rehabilitada y estudiada por el INAH. Después de visitar este punto histórico cuya belleza asombrara a los españoles desde hace más de cuatro siglos, el recorrido sigue hacia el puerto de Veracruz. La carretera se aleja un poco del mar hasta llegar a Cardel. Aquí hay un cruce de caminos que nos lleva a Ursulo Galván, 9 kilómetros antes de playa Chachalacas. Y junto a ella, Punta Zempoala. Más que describirlos, le sugerimos que constate por si mismo esos paisajes jarochos.
Tres culturas autóctonas poblaron al territorio del hoy Estado de Veracruz: los huastecos, los totonacas y los olmecas, que a decir de algunos investigadores, fueron éstos una vasta comunidad de pueblos emparentados étnica y culturalmente.
Las primeras incursiones españolas en territorio veracruzano fueron capitaneadas por Juan de Grijalva, quien con Alonso Dávila, Pedro de Alvarado y Francisco de Montejo, conducían cuatro navíos provenientes de Cuba. En 1518 después de tocar Isla Mujeres, Bahía de la Ascensión, Cabo Catoche, Isla del Carmen y otros puntos del litoral de la península de Yucatán, dan con la desembocadura del río que Grijalva bautiza con su nombre, llegando a la barra de Tonalá.
Una nueva expedición al mando de Hernán Cortés llegó a las costas veracruzanas y desembarcó el 22 de abril de 1519 en los arenales de Chalchihuecan, frente al islote de San Juan de Ulúa, donde Cortés erigió el primer Ayuntamiento de América, llamando al lugar Villa Rica de la Veracruz, denominada así porque los españoles desembarcaron el Viernes Santo, día de la Cruz Desnuda. Buscando un lugar más propicio para establecerse, se trasladaron hacia el norte frente al poblado totonaca de Quihuiztlán, donde fundaron el primer pueblo hispano llamado Villa Rica. Allí permaneció hasta 1525 en que fue trasladado a la margen izquierda del río Huitzilapan (La Antigua), para cambiarlo definitivamente en 1599 al sitio original del desembarco, donde estuvo la Venta de Huitrón y ahora se asienta la ciudad y puerto de Veracruz.
El puerto de Veracruz se convirtió en punto de enlace entre España y sus colonias de América. De aquí se despachaban para Europa: metales preciosos, guajolotes, maíz, aguacate, frijol, ixtle y algodón entre otros y llegaban productos como: haba, arvejón, trigo, arroz, etc.; así como animales domésticos, pólvora, telas, vinos y múltiples mercaderías distribuidas posteriormente por el territorio novo hispano.
La ciudad porteña también fue sede del gobierno constitucionalista de Venustiano
Carranza y declarada capital de la República Mexicana el 3 de diciembre de 1914. Aquí precisamente se promulgó la ley del 6 de enero de 1915 con trascendentales reformas agrarias.
Veracruz tiene 212 municipios, 71,823 Km. Cuadrados y 6, 908, 975 habitantes; su capital es Xalapa; Veracruz genera el 4.1 del PIB nacional.
A orillas del mar y en la desembocadura del río Jamapa, se halla el blanco caserío y las verdes arboledas del poblado de Boca del Río. Este pequeño pueblo de pescadores, famoso por sus hermosas playas, sones jarochos y, sobre todo, por su cocina costeña a base de mariscos, hoy es asiento de moderna hotelería y centros comerciales de importancia del centro de la entidad. En sus playas hay palapas y sillas de descanso. Durante su visita no olvide disfrutar del filete relleno de mariscos.
La zona conurbada de Veracruz, con el municipio de Boca del Río, ofrece una novedosa y dinámica faceta que contrasta con el Veracruz tradicional. Esta zona posee una infraestructura de primera que abarca hoteles, restaurantes, centros nocturnos y modernas plazas comerciales, incluso un centro de convenciones.